[contact-form-7 404 "No encontrado"]

Ayudar al que lo necesita en ese momento de la vida, no sólo es parte del deber, sino de mi felicidad.

Puerperio y Apego

El apego seguro como garantía de salud mental en la vida adulta

a

El puerperio como etapa clave en el vínculo seguro

Al hablar de puerperio hablamos de un amplio abanico de aspectos en la vida de nuestros pequeños, de la mamá y de la nueva familia.

Desde el tipo de estimulación infantil que aplicamos, al vínculo que establecemos o el estilo de aprendizaje que vamos a elegir para su enseñanza.

De todos esos aspectos, para nosotros los psicólogos hay uno que destaca por encima del resto, el estilo de apego.

Hablamos de apego como un modelo de relación con las personas referentes básicas (madre, padre, tutor legal ó persona encargada de sus cuidados) de los niños/as. Los niños necesitan apegarse para sobrevivir, como nos explica el principal estudioso de este campo de la psicología Bowbly, y es por esta razón por la que nacen con todas las herramientas que les permitan enamorar a su cuidador para así garantizar que las necesidades básicas serán cubiertas (alimento, protección y amor). El objetivo biológico es la supervivencia mientras el objetivo psicológico es la seguridad.

 

Hablar de apego es muy amplio, y aunque en la actualidad parece un término muy recurrido a en los aspectos de la infancia y nuestra función como padres, también resulta de una profunda complejidad clínica. Lo que sí sabemos los profesionales de la salud mental, sobre todo los que trabajamos con niños y adultos, es que un apego seguro ayuda a que esos niños cuando son adultos desarrollen una mejor manera de ver el mundo, de relacionarse, de ser autónomos y autorregulados y de llevarse bien con su intimidad e independencia.

Obviamente no podemos hablar de apego del niño sin reparar o analizar al menos el apego que tenemos nosotros como padres.

Yo siempre digo a mis pacientes, que es una obligación de la misma importancia que lo es hacer la ecografía morfológica de la semana 20. Analizar los estilos de apego de ambos progenitores para poder evitar el traspaso transgeneracional de modelos y esquemas disfuncionales que nada tiene que ver con el niño pero que sí están muy conectados con nuestra línea de vida.

No parece justo reparar o replicar nuestra infancia sin antes hacer un análisis clínico para conocer si es saludable o le estamos colocando algo nuestro un tanto patológico a ese nuevo bebé que nada tiene que ver.

El apego seguro es garantía de salud mental en la vida adulta, y aunque no se diagnostique con un cariotipo, debemos entender la importancia que tiene.
Por último, quiero recordar que la construcción del apego empieza en la concepción, siendo de vital importancia los dos primeros años del niño/a.

 

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad